17 mar. 2012

Desgarrada el alma decanta su agonía, en un tormento nocturno. La apacible quietud donde reposan los sueños se ve interrumpida. Lluvia que no moja, se hace canto en la noche, gritando secretos. En la razón, se vendrá la calma junto con la armoniosa melodía de los cantos del amanecer. El corazón abrirá sus ojos, ante el rayo naciente de cada día, motivo para despertar y comenzar a vivir la vida. La luna acuna la noche los latidos de mi ser se acomodan al ritmo sereno, silencios se acumulan, y la nada. Descargada toda emoción escondida detrás de una ventana arropada entre los brazos de mi misma, suspiro. Y al hacerlo los cielos truenan, El dolor fue desterrado. El mañana es un futuro lleno de esperanza, donde la fe sola alcanza y las luces vuelven a encenderse, se abren las alas y los sueños renacidos vuelan a sus anchas. Llueve y es aun de noche. En cuento cierre mis ojos nacerá un día lleno de promesas. Donde deposito mi destino.

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