31 jul. 2011

Si alguna vez desistes, tiende tu mano en tu desaliento,
tengo fuerzas eternas para que nunca caigas.
Seré tu abrigo en el frió, tu senda reparare en tu andar
para que no tropieces y continúes construyendo
recuerdos en tu vida, que aviven tu caminar.
Y si alguna vez no me hallas junto a ti,
tiende tu mano en la oscuridad,
siente mi calor y encenderás tu fe.
Siempre estoy contigo, tan solo te pierdes
en el hastió, en el cansancio, en tus disgustos;
busca dentro de ti, donde las esperanzas habitan,
donde mi esencia se alimenta, del amor,
con el que fuiste concebido.
Ama tu ser con todo la fe, que te une a mi.
Yo te amo tal cual eres.
Yo te amo, eres mi reflejo en este mundo.


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