31 jul. 2011

Déjame cubrir con mi piel tu mirada,
que tus ojos se cubran con el velo
del amor que te ofrezco, sabiéndote mio.
Déjame así detenernos en el tiempo,
apretando tus latidos junto a mi ser,
abandonar lejos el dolor,
calmar la pena en nuestra compañía.
Déjame encender la llama de la esperanza
esperanza ansiada en la senda de la vida.
Deja que mi fe te acompañe en las noches,
para burlar la soledad, ocultar los silencios.
Entrégame la luz que irradia tu alma,
amándote, compartiendo el brillo que nos une.
Entrégame los aromas que trae el viento
así como el eco de nuestros murmullos,
al decir tantas frases que atraen la emoción.
Déjame esta noche soñada en tus brazos
abandonarme en los sueños antes casi olvidados.
Haz logrado despertar en mi el deseo,
deseo de ser nuevamente mujer,
mujer que ansia, que en su aliento
promueve el anhelo por encontrar destino en tus labios.
Dejo mis miedos enterrados en la nostalgia
de tantas noches solitarias.
Déjame descansar de tan largo viaje,
tanto te he buscado, tan cerca te he sentido.
Abre tus ojos, aquí estoy dispuesta a adorarte.
Hoy déjame entrar en tus vivencias diarias,
te doy todo lo que soy,
mujer, amiga, compañera... amante.


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