8 ago. 2011

Había comenzado un recorrido,
sin espejos retrovisores,
que permitieran ver las huellas que mis pasos.
Conduciendo sin prisas, a paso firme.
Había empezado sobre la esperanza,
ponerle un propósito a la existencia,
una razón de ser.
Y desconociendo la capacidad del tiempo
en resolver cuestiones,
continuo sin prisas, a paso firme.
Ubicada en un espacio sin alrededores,
sostenida en un aroma atraído por la brisa
hasta mis sentidos, aroma a Fe,
sin traducciones ideológicas.
Había comenzado sin pensarlo siquiera,
un periodo anhelado, una etapa en la vida,
donde solo los sentidos sean clave en su destino.
Camino sobre mis pasos, clavada en la profundidad,
de mis verdades, las que voy conociendo en mi andar.
Abrazando una emoción, un pensamiento, un sueño
atrapado en los silencios de la noche.
No me esperes vida, no eres una intención
con ánimos de hacer o dejar de hacer,
tu caminas a la par conmigo, eres mi presente..


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