30 mar. 2011

A paso firme.

Quizás no sea el momento
ni la reparación del destino
en nuestras vidas.
Tal vez, la ansiedad
mezcla de anhelos y sueños,
desvirtúen la mirada
y se empañe la visual
con la que emprendemos el camino.
Quiero firmes mis pasos,
mis huellas profundas
en el espacio.
Deseo en la perspectiva humana
con la que he nacido ante este mundo,
dejar detrás lo que hace daño
lo que destiñe,
añeja, resquiebra la fortaleza.
No frenare los tiempos
ante falsas ilusiones.
Quizás no sea el momento,
la situación no se presenta
de forma en la cual 
el Universo en su capricho,
despliegue el velo que nos cubre,
descubriéndonos ante nosotros mismos.
Solo en la paciencia,
me asiento a la espera.
Sabia la naturaleza del hombre,
soy mujer digna,
de merecer el mayor de los obsequios
de la vida.
Amor. Cariño. Comprensión. Respeto.
Bendigo los deseos,
bendigo cada uno de los planes
proyectados hacia la merecida de mis metas,
Bendigo el ser feliz,
y poder compartir esa luz
con el reflejo de mi complemento.
Surgirá...
si yo lo quiero,
si me lo propongo.


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